El puente de Saint Patrick en Cork es uno de los símbolos de la ciudad y un excelente punto de observación.
Seis farolas instaladas en el parapeto durante el siglo XIX han resistido el paso del tiempo, y Neri fue encargado de una intervención de restauración.

Además de la restauración de las farolas existentes, para obtener una iluminación adecuada, fue necesario un mayor número de elementos. Neri respondió a esta necesidad con una reproducción fiel.